http://www.youtube.com/watch?v=DyE1TTpOzwg
Esta especie de instrumento es simplemente una bocina de estadio, un cuerno que se sopla, de aproximadamente 1 m (3 pies 3 pulgadas) de longitud.
El mismo requiere un poco de fuerza pulmonar para soplar y emitir el sonido. Un instrumento similar (conocido como corneta) es usado en otros países de América Latina por los aficionados al fútbol americanos.
El nivel sonoro del instrumento se ha medido a 131 dB (decibles) en la apertura de la bocina y de 113 dB, dos metros por delante de la apertura y en nivel peligrosamente alto puede ser dañino para oídos sin protección. El sonido que produce es similar al barritar de un elefante o al zumbido de una abeja.
Pero para los que no quieran esperar a que las televisiones den el paso, ya existen otros métodos en el mercado. El más sencillo de todos ellos se vende por 2,95 euros a través de la web http://antivuvuzelafilter.com y consiste en un archivo de MP3 con una duración de 45 minutos, que tienes que poner al inicio de cada mitad del encuentro.
Este ‘capador’ de vuvuzelas consiste en una onda sonora de la misma frecuencia que la de las odiosas trompetas, pero invertida a ellas de modo que, en teoría, consigues una cancelación total del sonido.
La mayoría de los africanos coinciden en que: “sin la vuvuzela no podrían disfrutar completamente del fútbol” y que “aporta una sensación muy especial a los estadios desde que se comenzó a usar. Un africano explicaba: “cuando había mucha tristeza en nuestro país, la vuvuzela nos trajo mucha alegría” ahora también es así, no nos pueden prohibir ser feliz, no es justo, la vuvuzuela es parte de nuestra cultura” explicó otro entusiasta del fútbol sudafricano. “La gente va a los estadios con las vuvuzelas para animar a los jugadores, animarse ellos y olvidarse por algunas horas de la realidad social, con tan sólo disfrutar del sonido” contaba por televisión el jefe de la organización mundialista africana.
Futuro de las vuvuzelas segun la FIFA
Las últimas declaraciones del Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter fueron contundentes: “Las vuvuxelas y los tambores son como una firma de la cultura de los africanos y del fútbol africano. Es parte de su celebración y nosotros no podemos negar esa cultura, tenemos que permitirles practicarla tanto como ellos quieren”

