Un estudio de la Clínica Universitaria de Munich Grosshadern revela que el estrés emocional que significa ver un partido de fútbol, “es el camino directo a tener un infarto”. En Argentina, la cancha de Boca es la única que está en condiciones de reanimar a un espectador en caso de darse una situación así.
fuente: Clarin.com


