Boca armó otro gran logro: terminó invicto. Lo hizo con el arco menos vencido en la historia de los torneos cortos. Y con una colección potente de marcas sin igual.
De atrás para adelante. Agustín Orion, el arquero que se dio el gustazo de dar tres vueltas olímpicas en el fútbol argentino con diferentes equipos (Apertura 2010 Estudiantes y Clausura 2007 con San Lorenzo), le puso un candado gigantesco al arco. Apenas media docena de goles recibió en 19 fechas (tuvo asistencia perfecta). Eso lo convirtió en el campeón menos batido de la historia en torneos cortos.

